Oviedo Baloncesto

Adiós playoff, hola pabellón

16 may. 2018

Jose L. Rodríguez-Mera R. @joselurr

Adiós al playoff

Decía alguien, no recuerdo quién, que un 5º partido no es un partido de baloncesto, sino "un 5º partido". Un duelo que se rije por otros códigos, que va más allá del simple partido y en el que, más que nunca, el dominio de lo emocional se impone a sistemas, tácticas y estados de forma. Y en el día de ayer, el Unión Financiera Oviedo Baloncesto no supo jugar un 5º partido en ningún momento, superado por las emociones, el ambiente y la tensión. Una fea manera de cerrar una muy buena temporada..

Comentábamos en las cervezas previas al partido que había que comprobar cómo gestionaba el OCB la presión: si el partido empezaba torcido y se veía abajo, la presión ambiental podría volverse en su contra. Alejandro Martínez lo sabía perfectamente, como dijo en rueda de prensa tras el partido: "teníamos que salir duros, enchufados, porque si nos hacían un parcial como los otros días de 10-2 o similar de salida, aquí se desata la fiesta y nos sacan de la pista". Dicho y hecho, el Palencia cogió la manija del partido desde el salto inicial y eso desesperó al equipo de casa, empeñado durante todo el partido en remontar 6 u 8 puntos de golpe, en lugar de hacer su juego e ir poco a poco contrarrestando la mínima distancia en el marcador. Con tan solo tres abajo en el tercer cuarto, era desesperante ver a los jugadores del Oviedo Baloncesto jugar a la carrera, buscando una canasta rápida cuando quedaba tanto, tantísimo por jugar. La gestión de las emociones..

Y es que ese ir por detrás en el marcador impidió ver en ningún momento al Oviedo Baloncesto de esta temporada. Tan solo Fabio Santana (enorme temporada la suya) parecía tener las ideas claras e intentar hacer las cosas con cabeza y a su tiempo. En defensa el equipo cumplía medianamente, ante un Palencia que se limitaba a poner la bola en manos de Grimau, Miso y Otegui y que éstos, con su veteranía, fuesen sumando, buscando con inteligencia meterse lo antes posible en el bonus, sacando provecho de los nervios del OCB, haciéndo una ayuda a destiempo, cerrando mal las líneas de pase...errores todos ellos fruto de los nervios. Se buscaba a Arteaga desesperadamente, intentando meter el balón al poste en el primer pase del ataque, lo que facilitaba la defensa de Palencia, con el 2º pívot plantándose en el centro de la zona para cerrar la salida al pívot canario. El lanzamiento exterior desaparecía, con Geks fuera de combate (decepcionante su serie) y un Carlson cuyo paso por Oviedo ha sido desastroso. Ayer, incapaz de meter no ya un triple, sino una canasta de dos o un tiro libre..

Tampoco era Carles Marco (¿fin de una etapa?) desde el banquillo capaz de controlar la situación, desesperado con el arbitraje y con los errores de su equipo (algunos tan infantiles como pérdidas en el primer pase de contraataque, repetido en tres ocasiones), moviendo el banquillo sin encontrar ninguna solución. Y lo más sorprendente, con todo, con lo desastroso que estaba siendo el partido del OCB, estaba a 6/8 puntos en el marcador. Unos minutos de buen juego, una racha de aciertos, y el partido estaba abierto. Pero ésta no apareció, el OCB se olvidó de jugar, devorado literalmente por el 5º partido y Palencia se encontró (haciendo su partido) con una victoria más fácil de lo esperado..

Un triste y feo final para una notable temporada; un equipo que ha ido creciendo en la Liga Regular pero que se vuelve a estrellar en el playoff, algo que los dirigentes del OCB tendrán que estudiar en este largo verano que ya ha comenzado..

OCB cae eliminado

Hola Pabellón

Ayer se acababa la temporada deportiva del Oviedo Baloncesto. No habrá semifinales de LEB Oro, no habrá ACB en la temporada 2018/19. Pero si algo se ha ganado, y ayer el Alcalde de Oviedo, presente en el pabellón pudo comprobar de primera mano, es LA NECESIDAD de un nuevo pabellón. El "Fortin de Pumarín" ha sido algo bonito, que ha puesto a Oviedo en el mapa del baloncesto nacional, pero si se quiere CRECER, se tiene que hacer en un nuevo pabellón que reuna las características tanto deportivas como logísticas que necesita un club de ACB o que quiere jugar ACB. Pumarín impide, sí, IMPIDE, crecer en número de abonados, en número de patrocinios, es decir, Pumarín es un freno a la hora de buscar y conseguir nuevos ingresos y así es muy difícil, por no decir imposible, aspirar a un paso más..

Y no, no es necesario plantear proyectos faraónicos como los que siempre ponía sobre la mesa la antigua corporación "gabinista" de la ciudad. Un pabellón multiusos, funcional, con la capacidad adecuada para aspirar a la ACB (5.000 butacas), que permita tanto a los empleados del OCB como a medios de comunicación ejercer sus tareas de la mejor manera posible (hay que ver los "milagros" que desde ese punto de vista han realizado Héctor, Cristina, Pepe, etc. estos años en Pumarín..). Crecer, señor Wenceslao, crecer. Creo que ese ha sido el ascenso que tanto el Oviedo Baloncesto como la afición de Pumarín se han ganado durante toda la temporada. Y es algo que un partido, un playoff, no puede borrar. Le toca mover ficha....

Oviedo Baloncesto, LEB Oro


blog comments powered by Disqus