Los New York Giants, como en la temporada 2007, llegaron a Lambeau como víctimas y salieron de allí derrotando a los Green Bay Packers. Esta vez fue por 37 a 20, pero el resultado no es del todo explicativo de la dominación de los Giants. Bueno, quizás sí, quizás sí, que hablamos de 17 puntos.
De esta manera, con toda la pompa posible, la NFL ha enterrado a dos de los tres ataques imparables y aterradores de la competición. Packers y Saints parecían imparables. Durante todo el año han destrozado secundarias como si no existiesen, acumulando cientos de millones de yardas y despreocupandose de las demás facetas del juego, al menos visto desde la distancia y los fríos números, teniendolas por poco importantes.
En concreto los Packers pusieron por el campo una defensa, todo el año, capaz de dejar avanzar a cualquiera a la espera del big play que cambiase la posesión. Sumado eso a que los puntos caían de 7 en 7 en el otro lado, la presión sobre el ataque rival y su obligación para tomar riesgos hacía del oportunismo la mejor virtud de ese grupo.
Lo que pasó ayer es que ese oportunismo no tuvo lugar ante un equipo, el de los Giants, que no jugó con esa presión en ningún momento. El ataque de New York disfrutó de una plácida noche de placajes fallados y coberturas flojas. El sábado vimos en San Francisco una exhibición de grandes placajes, sin fallo, llegar al hombre y derribarlo, y ayer en Lambeau vimos los contrario y sus efectos: si no placas bien te va a costar ganar.
Ninguna jugada expresa mejor esos graves problemas de los Packers que el drive final de la primera parte. Los Giants daban por bueno acabar 13-10 y le dieron un handoff a Ahmad Bradshaw para dejarlo correr... y los que lo dejaron correr fueron los Packers, mirando como iba de lado a lado del campo con tiempo suficiente para salir por banda 20 yardas más allá, por la banda contraria, y una opción para el Hail Mary... y ahí viene la secundaria en toda su flojera para que ese Hail Mary fuese una recepción, podría decirse que casi sin esfuerzo, de Hakeem Nicks.
Es una secuencia patética que dio tono a todo el partido.
Los Giants, por el otro lado, pudieron aplicar presión a Rodgers, sí, pero tampoco en una cantidad descomunal capaz de cambiar por completo el encuentro, algo que se entendía como imprescindible si querían tener opciones.
Pues no, ni así. Tanto Rodgers como sus receptores, en especial Jermichael Finley, estuvieron imprecisos toda la noche. El QB falló tres pases claros, de esos que nunca yerra, y se pudieron contar hasta ocho drops de sus chicos. Son errores poco comunes pero ese es el riesgo que se corre cuando todo se fía al juego de pase: es más fácil ganar yardas pero a cambio de asumir que cosas malas pueden pasar más a menudo.
El fin de semana nos ha dejado huérfanos de los dos equipos, Packers y Saints, que mejor atacaban en la NFL. Han sido batidos por dos equipos cuyas defensas tienen mucho que decir en su éxito. Sacar conclusiones no sería justo para nadie, estas cosas pasan, pero de nuevo se ha vuelto a poner de manifiesto: en esta liga se gana de muchas maneras, pero tener una gran defensa no parece estar pasado de moda... en Lambeau han mordido el polvo, a pesar de su increíble equipo, por no placar en condiciones y por jugar con una secundaria que busca robar el balón en vez de limitar yardas.
Publicado por Brasín Regueiro, el 16 de Enero de 2012 a las 09:02 horas.
A pesar de todo la defensa de los Packers estuvo en condiciones de mantener al equipo en el partido durante la segunda parte, pero esta vez falló el ataque. Ese fumble en la primera posesión de la segunda parte y (sobre todo) ese absurdo cuarto down que se jugaron al principio del último cuarto...
Ahí le pudo la ansiedad a Mike McCarthy. Tal y como estaba su defensa no había razón alguna para devolver el balón y clavar a los Giants en su propia red zone.
16 de Enero de 2012 a las 09:57 horas.
Braso dijo....
Yo pensé lo mismo ¿a cuenta de qué jugártela? Si casi con la batalla de posición los tenías jodidos, estaban los Giants para hacer dos carreras negativas y jugarse un tercera largo en cada ocasión de la segunda parte...
16 de Enero de 2012 a las 10:24 horas.
Angel dijo....
Lo que pasa es que ayer Green Bay cometió todos los errores que no cometieron durante el año, tanto los jugadores como el cuerpo de entrenadores, esa patada corta para sorpender fue patética y el juego aún estaba igualado. Yo no sé si les haya afectado descansar 2 semanas, pero se les veía faltos de ritmo y como un equipo del montón. Ese pase de ave maría de Eli Manning (otra de sus cacotas) fue patético ver como los corners y el profundo estaban más preocupados por interceptar el balón (cuando quedaban 0 segundos, hazme el favor!) que por cubrir al receptor o tratar de desviar el ovoide, fueron víctimas de su propio juego, alli en ese momento cavaron su tumba.
Nos encargaremos de insultar a todos los entrenadores que usen una prevent al final del partido y de mandar al infierno a los que no se jueguen los 4 & 1.