En la sede de la LFP solo se habla de Mata y el Chelsea

En la sede de la LFP no tienen mucho que hacer. No lo tienen en general, a tenor de los resultados de su trabajo, y tampoco parece que anden muy apurados con la huelga de los futbolistas. Un ratico más para leer el periódico y salir a echar algún café. Poco más. Los lunes suelen hablar de los goles de su propia liga, salvo hoy, claro.
- LOS ABNEGADOS NEGOCIADORES
- El fichaje de Mata por el Chelsea. Es bueno para todas las partes. El jugador se va a la mejor liga del mundo y a un club que aspira a ganarla. El Valencia hace caja y, francamente, para luchar por ser tercero tampoco hace falta mucho más. Y el Chelsea mete a alguien en ese mediocampo capaz de conectar con los de arriba, con desborde desde banda y calidad desde la mediapunta. No es Modric, que quizás era más lo que necesitaban (por estilo de juego, no por calidad), pero es un fichaje muy serio y que hace mejor a la Premier.
- El Manchester City y David Silva. Líderes y, a la espera de lo que haga hoy el United contra los Spur, los más sólidos de la Premier con diferencia.
- Aluvión de goles en la Bundesliga, fútbol espectacular y, tras tres jornadas, nueve equipos en dos puntos. Ningún equipo ha ganado los nueve puntos, ningún equipo tiene 0.
- LOS PIQUETES INFORMATIVOS
- Vaya hombre, resulta que la segunda derrota del año de Djovokic tiene que ser por lesión. Ntchs, que feo. Fue en la final del Master 1000 de Cincinnati y el agraciado fue Andy Murray. A ver si el US Open nos da algo más de alegría.
- Las primeras etapas de la Vuelta a España. No es que sea nada inusual empezar con un prólogo, aunque sea por equipos, y seguir con una etapa llana, de hecho es lo más habitual. Pero en la época de los pequeños repechos en los finales de las etapas llanas, con la gente sin hacer ni caso de las bicis un 20 de agosto, deberían haber pensado en eso y preparar una pequeña traca para la etapa del domingo. Bueno, no hay problema, sólo queda mejorar.
- Los Arizona Diamondbacks de la MLB de Beisbol. Con su quinta derrota seguida han dado toda la vida posible a los San Francisco Giants, a los que tenían al borde del KO. Dejar vivos a los campeones es un error que, presumiblemente, van a pagar muy caro.



